La experiencia acumulada en el análisis estructural de relatos chocholtecos (ngigua) sugiere la posibilidad de explorar y de extender los conceptos de intertextualidad e isotopía hacia ámbitos no convencionales. Entre un relato mitológico chocholteco (ngigua) y un texto del Códice Vindobonensis (mixteco) es posible observar, desde una óptica contrastiva, la recurrencia o recursividad de ciertos rasgos, lo que constituye una invitación a intentar la búsqueda de afinidades, diferencias y contrastes. En su definición más amplia, la intertextualidad resulta ser un rasgo inherente a todo discurso y ya no sólo, exclusiva y/o excepcionalmente, un vínculo entre dos o más discursos. La isotopía (del griego isos, igual y topos, lugar, tópico), propiedad inherente a todo texto, es un término tomado de la física que semióticamente significa la permanencia de un efecto de sentido a lo largo de la cadena del discurso, y que también se puede verificar mediante la anáfora, que es la repetición intermitente de una idea o la catáfora, que consiste en anunciar anticipadamente una idea que se expresará después como repetición, es decir, mediante recursos retóricos que retoman o anticipan una unidad semántica, respectivamente. El objetivo es el parecer del discurso envía por mil alusiones a un ser del texto semiótico que se insinúa como un referente interno. El texto se presenta como un signo, cuyo discurso, articulado en isotopías figurativas múltiples, sería el significante que invita a descifrar el significado. El simbolismo sería entonces la manifestación de una actitud semiótica connotativa que adopta una cultura para considerar la relación del hombre con el universo que se presenta como significante. Se trata de establecer un diálogo entre dos textos pertenecientes a la misma área geográfica entre los cuales no se identifican, según la información disponible, correlaciones o interferencias lingüísticas ni culturales.

 

Eva Grosser lerner.