Autodenominación: 

Mexicano o Náhuatl

 

 

Familia Lingüística

Yuto-azteca 

 

 

Zonas en las que se habla: 

Se habla en por lo menos 16 estados de la República Mexicana: Puebla, Hidalgo, Veracruz, San Luis Potosí, Oaxaca, Colima, Durango, Guerrero, Jalisco, Michoacán, Morelos, Nayarit, Tabasco, Tlaxcala, Estado de México, Distrito Federal.

 

 

 

 

 

 

 

En español se ha extendido el uso del nombre lengua náhuatl, porque con este término se abarca a los distintos pueblos que hablan alguna variante de este idioma y porque con él se sintetiza su continuidad histórica. En el siglo XVI se le llamó lengua mexicana, y también se ha usado lengua azteca, nombres que refieren a los pueblos de la cuenca de México, pero que no abarca a los nahuas hablantes de otras latitudes.

Para autonombrarse, los nahuas actuales usan algunas de estas formas: mexicatl, mexcatl, mexicano, mexicano tlajtol, maseual tlatol, maseual tajtol, nawta, náhuatl. Las palabras tlajtol, tlatol o tajtol significan
“palabra y son una muestra de la diferenciación interna de la lengua. Así, maseual tlatol quiere decir palabra de gente del pueblo, sin connotación negativa alguna, aunque las prácticas discriminatorias de hispano hablantes lo hacen equivaler a palabra de indio o, durante la colonia, a palabra de vasallo.

Es la lengua más sureña de la familia Yutoazteca. En la antigüedad, nahua hablantes llegaron hasta lo que hoy es Nicaragua y en la República de El Salvador se habla el pipil, el nombre de un sistema emparentado con el náhuatl. En México hay más de 20 variantes geográficas distintas, de acuerdo con el catálogo del INALI (2009), y es una de las lenguas originarias con mayor distribución geográfica por su profundidad temporal, pero sobre todo, por el peso socio político que tuvieron los nahua hablantes antes y después del arribo de los europeos en estas tierras. Actualmente, los estados con mayor presencia de pueblos que usan el náhuatl son Puebla, Veracruz, Hidalgo, San Luis Potosí, Tlaxcala, Estado de México, Morelos, Guerrero, Tabasco y en menor proporción hay presencia de comunidades en Durango, Nayarit, Jalisco, Colima, Michoacán, el Distrito Federal y Oaxaca.

Hay que recordar que la conquista se fincó en la estructura político administrativa de la Triple Alianza (México  Texcoco  Tacuba) para entender que el náhuatl se empleó como una de las lenguas de los poderes del Virreinato. Por ello se estudió la gramática de la lengua del centro de México desde el siglo XVI, herramienta necesaria para la documentación jurídica y eclesiástica que forma parte del amplio acervo documental escrito en esta lengua, junto con los textos históricos y literarios de los colaboradores de Sahagún, Tezozómoc, o Chimalpahin, que son los más conocidos. Otro factor que contribuyó a su escritura fue que el sistema fonológico del náhuatl no es radicalmente ajeno al del español. Las palabras se construyen por medio del aglutinar morfemas que en muchos casos expresan una categoría gramatical, y aunque la sintaxis del náhuatl prefiere un orden VSO, las relaciones entre el verbo y sus argumentos se ajustan a un sistema nominativo-acusativo. En la actualidad es necesario conocer más las características lingüísticas de cada una de las variantes habladas en México para así seguir escribiendo la historia de esta lengua.